RAMOS MEJIA - Partido  LA MATANZA

ESCUDO

 

HERÁLDICA

Forma: triangular curvilíneo con la base apuntada bicóncava filiera de sable.

Sobre tapiz terciado en franja de azur y plata en palo moviente de la punta un porta tea de su color flameado de gules centro de oro y cargado en la punta con una divisa de oro moviente de ambos cantones cargada de tres caracteres capitales de sable.

En el jefe en ambos cantones dos caracteres capitales de sable.

SIMBOLOGÍA

El simbolismo del escudo recuerda la locomotora que fue la que dió vida al pueblo y lo puso en evidencia física. Se visualiza un porta tea marrón, con una llama que simboliza la cultura en la localidad en lugar del penacho clásico del humo.

El fondo de la bandera azul y blanca recuerda al Gral. Belgrano, el verde inferior representa la espléndida campiña.

Las siglas F.C.O. significan Ferrocarril del Oeste y las siglas R.M.en los extremos del escudo a la familia fundadora de Ramos Mejía

  El escudo fue diseñado por el profesor Alfonso Corso
 

BANDERA DEL PARTIDO

Dividida en dos franjas desiguales: dos tercios la superior de color azul  y un tercio  la inferior de color blanco.

Tiene en el centro sobre la línea divisoria un sol naciente de color amarillo con  20 rayos, diez más largos y flamígeros  alternando con  diez rectos y más cortos.

Sobre el sol invadiendo ambas franjas otro sol de color rojo con catorce rayos rectos. 

A ambos lados y rodeando los soles dos ramos de laurel de cinco hojas dobles con tallo de color verde

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El  paño azul en homenaje al Río Matanza, verdadera fuente de vida de la zona, el blanco inferior, inspirado en la Bandera Nacional, simboliza todo aquello que está por hacerse y que por lo tanto permanece impoluto, es la pureza de las sanas intenciones de los hombres y mujeres de bien.

 El  medio sol que al igual que la bandera bonaerense representa la fuerza y el poder.

 La estrella federal  cual un vibrante corazón rojo , y a ambos lados los laureles que con sus ramas verdes invocan la esperanza.
Se conjugan así en esta bandera en clave simbólica: nuestra nacionalidad, la pertenencia al primer Estado Nacional y nuestra geografía local. Se sintetizan, además, el deseo de emprender acciones poderosas para enfrentar un futuro.

La enseña del Partido nace de un certamen escolar, realizado durante el año 2004, en el que participaron más de 200 Instituciones Educativas del Distrito. De todas las presentaciones se escogieron, por medio de un notable jurado, diez modelos que fueron sometidos a un plebiscito de niños y jóvenes. Como resultado de esa votación, se consagró la bandera creada por Daniela Ayala y Carla Noemí Aquino, alumnas del Tercer año Segunda División de la Escuela Polimodal Rural Nº 52 de la localidad de Virrey del Pino.

HISTORIA

Ramos Mejía es una ciudad argentina del partido de La Matanza, en el Gran Buenos Aires.

La ciudad es un gran distrito comercial de La Matanza, Gran Buenos Aires. A principios del 2008 fue denominada La ciudad del comercio.

El pueblo de Ramos Mejía fue declarado ciudad mediante la ley provincial 6802, el 17 de septiembre de 1964 y promulgada 4 días después.

La historia se remonta a mediados del siglo XVIII con la llegada de Gregorio Ramos Mejía, de origen sevillano, al Río de la Plata. Don Gregorio tuvo trece hijos, siete mujeres y seis varones, entre ellos Francisco Hermógenes que nació en 1773 y a los 26 años partió para el Alto Perú, en busca de mejores horizontes de trabajo, y en la ciudad de La Paz se casó con Da. María Antonia Segurola.

Dos años después de casarse deciden regresar a la Argentina y aplicar parte de la fortuna que habían traído del Altiplano en adquirir al Comisario de Guerra y Factor Juez Oficial Real, Dn. Martín José de Altolaguirre, una extensión de tierras en la zona de La Matanza, que se escrituró el 25 de octubre de 1808. Las tierras se extendían en forma de cuadrilátero desde el río Matanza hasta los montes de tala que llegaban al Palomar de Caseros, con una superficie de más de seis mil hectáreas. Entre sus límites se hallaba todo lo que hoy constituye el ejido urbano de la ciudad de Ramos Mejía.

De esta manera comenzó la dinastía de los Ramos Mejía en la zona.

Por su particular forma de interpretar los evangelios, Francisco H. Ramos Mejía fue considerado el responsable del primer cisma religioso del país al enfrentarse con el Padre Castañeda. Por esta causa a principios de 1821, es confinado por las autoridades nacionales a vivir en el casco de la chacra "Los Tapiales". Esta medida agobió su ánimo, deterioró su salud y apresuró su muerte, ocurrida el 5 de mayo de 1828, a los 55 años de edad.

Entre los indios pampas Francisco Ramos Mejía gozaba de una gran estima y lo llamaban "padre de la tierra". Cuenta la historia que ante la demora del entierro del cuerpo de Ramos Mejía éste fue secuestrado por una partida de ocho indios pampas que lo montaron en una carreta que se perdió tras cruzar el río Matanza y nunca se supo en donde fue enterrado.

De su matrimonio nacieron cinco hijos, de los cuales uno fue degollado en Córdoba hacia 1840, luego de la batalla de Quebracho Herrado en la que había caído prisionero. Sus otros dos hijos varones, Matías y Ezequiel, habían regresado del exilio a Buenos Aires; mientras que su hija Marta se había casado con Francisco Bernabé Madero, y su otra hija Magdalena, con Isaías de Elía.

La chacra quedó a partir de allí en manos de la viuda, María Antonia Segurola, en momentos difíciles en que se abatían sobre el país la anarquía y las luchas entre unitarios y federales. Gobernaba la provincia de Buenos Aires el coronel Manuel Dorrego, a quien el destino le deparaba meses más tarde el drama de Navarro, donde sería fusilado el 13 de diciembre de 1828.

Al producirse los enfrentamientos de Puente Márquez entre Federales y Unitarios, y luego del alzamiento de los "Libres del Sur" en Dolores, los hijos de Ramos Mejía se incorporaron a las fuerzas del General Lavalle y en ocasión de firmarse el Pacto de Cañuelas, en el año 1829, hospedaron al general en la chacra "Los Tapiales". Esto determinó la confiscación por Rosas de la chacra, situación que duraría de 1840 a 1853. Recuperada la propiedad, Da. María Antonia encontró su chacra perturbada por el vandalismo y los cuatreros.

A partir de la batalla de Caseros, en 1852, y del consecuente alejamiento de Juan Manuel de Rosas, el país todavía debió soportar un período con mucha turbulencia política, pero ya se advertía un generalizado deseo por consolidar las instituciones y crear un ambiente propicio al progreso económico. De ese proceso de reactivación participó intensamente la chacra de la familia Ramos Mejía.

Da. María Antonia Segurola de Ramos Mejía, ya contaba en ese entonces más de 70 años de edad, y decidió dividir su patrimonio entre sus hijos. Dividida la zona entre los cuatro herederos, la familia dispuso que se hiciera el trazado del pueblo. A ese efecto se tomó como ejes hacia el sur los tres caminos ya existentes (hoy avenidas de Mayo, Rivadavia y San Martín), delineándose las calles a semejanza del dibujo en damero aplicado desde la época de la Colonia a los nuevos puntos urbanos. El mismo se había originado en las Leyes de Indias, dictadas por el soberano español en el siglo XVI, que estableció módulos básicos llamados manzanas, de unas ciento cincuenta varas de lado. D. María Antonia fallece el 4 de febrero de 1860.

En 1858 llegó el primer tren a esa zona en lo que se denominó estación General San Martín, ubicada donde hoy se encuentra la actual estación Ramos Mejía de la Línea Sarmiento, arrastrado por "la Porteña", con dos vagones de pasajeros más pequeños que un tranvía antiguo. Los Ramos Mejía advierten la importancia estratégica de la parada ferroviaria y donan cuatro manzanas para uso público.

Con el curso de los años, los extensos predios de la zona en poder de los hermanos Ramos Mejía fueron cambiando de dueño por herencia o por venta, produciéndose además la consiguiente parcelación de las propiedades.

El adoquinamiento de la Avenida Rivadavia en 1904, el mejorado en la Avenida de Mayo en 1913 y el pavimento en los años treinta tuvieron un efecto importante en la calidad de vida de los habitantes.

En 1921 llega el primer servicio público de transporte automotor de pasajeros, el germen de la compañía que luego se transformó en la empresa Transporte Ideal San Justo, línea 96. En 1923 se produjo la electrificación del Ferrocarril Oeste en el tramo Once-Moreno que permitía combinar con el subte hacia la Plaza de Mayo. El eslogan de esa época era: "del subte al tren sin cambiar de andén".

En 1925 la empresa Furst Zapiola y Cía. remató 25 manzanas en 502 lotes. La explosión inmobiliaria no se detuvo como tampoco la modernización.

La casa quinta que correspondió a la señora Marta Ramos Mejía estaba a unos quinientos metros al norte de la estación ferroviaria, lindando hacia el este y al norte con los campos de otro hermano, Matías Ramos Mejía, que luego pasaron al dominio de su hijo José María, casado con Da. Celia de las Carreras. Hacia 1900 la familia Madero vendió la quinta a la familia Narbondo, que la mantuvo en su poder hasta el año 1926, en que fue adquirida por el Colegio Ward (ahora perteneciente a la localidad de Villa Sarmiento, Partido de Morón).

Abarcaba 72.445 m² ricamente arbolados e incluía un amplio caserón con paredes de 6 dm de espesor, que aún se conserva rodeado por el parque del colegio. Tal vez sea el edificio en pie más antiguo de Ramos Mejía. En enero de 1944 el colegio adquirió a los herederos de José María Ramos Mejía, un predio de 4,7 ha adicionales y linderos a los que ya poseía.

 

Más Información

https://es.wikipedia.org/wiki/Ramos_Mejia

http://www.ramosmejialamatanza.com.ar/

http://www.ramosmejia.com/historia.html

Generalidades

Estación Ramos Mejía

 

La Casa de la Cultura

 

 

 

Ramos Mejía se ubica a sólo 14 km del centro de la Capital Argentina, y posee un rápido acceso a través de autopistas. Cuenta con importantes edificios históricos, bellas iglesias, colegios de imponentes edificios, atractivos sectores residenciales, una intensa vida nocturna, centros culturales y un centro comercial de variedad de ofertas, productos y servicios, junto a su área central donde se conjugan viejas casas junto a imponentes edificios de oficinas y viviendas.

  • La Estación de Tren: es el patrimonio de la Ciudad, y la casona de la estación tiene un valor simbólico muy importante, porque es el eje de la historia de una ciudad.

    El edificio data de 1906 y fue construido por el arquitecto neerlandés John Doyer (1862-1936), quien también construyó el edificio de la Estación Once. El edificio puede encuadrarse dentro del estilo victoriano tardío.

    La conservación y preservación de patrimonios históricos es muy importante en una sociedad que olvida fácilmente. Por eso, la labor del Museo y Archivo Histórico de La Matanza, es una tarea a destacar. Uno de los objetivos más recientes que tiene la institución es la restauración de la casona ubicada en la Estación Ramos Mejía, que tienen más de un siglo de vida y que está muy deteriorada. La idea es que ese lugar sea transformado en un museo. Es por eso que en el 2000, T.B.A. le otorgó al municipio en comodato, ese edificio con el fin de instalar un espacio que sirva para recordar los inicios de la localidad.

  • La Casa de La Cultura: ubicada sobre la calle Belgrano, a metros de la Av. de Mayo, justo enfrente de la tienda de discos Musimundo. La Casa de la Cultura es el principal centro de actividades culturales de la ciudad. Albergado en un bellísimo edificio de estilo español, está institución que depende del municipio, ofrece una amplia variedad de servicios que incluyen cursos diversos, presentaciones de libros, exposiciones recitales. Dentro del mismo edificio se aloja el Teatro Leopoldo Marechal, uno de los más importantes del área metropolitana. En este teatro se producen todo tipo de manifestaciones artísticas y se presentan semanalmente espectáculos teatrales de gran jerarquía que están simultáneamente en cartel en la ciudad de Buenos Aires.

    Preste atención a la bellísima fachada del edificio que incluye una pequeña torre y un mirador. También son dignos de admirar las rejas artísticas de balcones y ventanas y los bellísimos portones de madera.

  • Otro polo de irradiación de cultura en la ciudad es la "Asociación Gioventù Italiana Corrado Álvaro", sita en la calle Bolívar 47, entidad que brinda cursos de idioma italiano, inglés, portugués, francés y japonés, junto con otras disciplinas tales como teatro, gastronomía, tallado en frutas y verduras, computación, canto, origami y otras. La Asociación cuenta además con un coro de gran jerarquía que ha participado en eventos nacionales e internacionales. Esta asociación es también la promotora y curadora del Primer Museo de la Inmigración Italiana en la Argentina, cuya muestra itinerante ha recorrido con gran suceso diversos puntos de la Argentina.

  • Otro punto de interés es el Colegio Vilfrid Barón de la Obra de Don Bosco, ubicado en el corazón de la ciudad de Ramos Mejía. El predio fue adquirido por la Congregación Salesiana en 1917 en lo que hoy es la Avenida de Mayo al 1900. La piedra fundamental fue colocada en 1925 en un acto presidido por el obispo de La Plata Francisco Alberti —en aquellos años Ramos Mejía pertenecía a la Arquidiócesis de La Plata.

El presbítero Esteban E. Paglière fue el propulsor de la obra quien contó con el apoyo financiero de la señora Catalina Biza de Barón. Doña Catalina Biza era una acaudalada tucumana viuda del millonario inmigrante francés Wilfrid Barón, nombre con el que fue bautizada la obra. Cabe destacar que el pueblo pampeano de Colonia Barón también le debe su nombre y que el hijo de ambos fue el famoso escritor maldito y dandi Raúl Barón Biza.

En 1930 se inauguró la primera sección del establecimiento, bajo el nombre de Colegio Wilfrid Barón de los Santos Ángeles, que iba a conformar un instituto vocacional modelo, para niños de 8 a 12 años, cuyo proyecto contemplaba la creación de un albergue para niños, una escuela de agricultura y una escuela taller para el perfeccionamiento de la enseñanza de las artes profesionales.

A principios de 1933 se habilitó un nuevo sector, donde se instaló el Instituto Salesiano Teológico Don Bosco, y en 1934 se terminaron otros pabellones y el templo anexo, consagrado a María Auxiliadora, que sería elevado a la categoría de parroquia en 1957.

En la década de 1950 la institución vendió parte de los terrenos que ocupaba y quedó separada en dos fracciones; la que da a la Avenida de Mayo esquina Humboldt, con el colegio y el templo, y la que tiene acceso en Humboldt 270, esquina Bolívar, donde se encuentran las instalaciones deportivas a disposición de alumnos y ex-alumnos, las que contaban en su origen con un amplio espejo de agua para la práctica del remo. Este complejo se convirtió, en 1962, en el Ateneo Don Bosco, donde se continúa hasta hoy con las más variadas prácticas del deporte.

En el año 1963 se inaugura el nivel de enseñanza media con la creación del Instituto Secundario Don Bosco.

 

Más Información http://corradoalvaro.blogspot.com.ar/
Página web http://www.lamatanza.gov.ar/Pages/localidad.aspx
  “Ramos Mejía” (tango) 

Rebosante de nostalgias,. .y te evoco admirado barrio. 

Te auguras en el Oeste,..y como ruinas derrumbadas de un palacio,.. 

.siempre añoro tu belleza.. En la ciudad se refleja,.. la candidez de tu luna pura,.. 

y yo con un abrazo fervoroso,.. recorro tus veredas ,. por avenida de Mayo….. 

Casas apacibles y solariegas,.. y el recuerdo de una niña,.. .del colegio “Ward”,.. 

con su elegante uniforme,.. .sus ojos claros en la noche,.. .

 el derroche de una hermosura,.. ajena…a mi presente … 

Te cito,..por generoso,.. .colmando mis sentimientos mas puros… 

Por Rivadavia un secreto,.. que lo guardo como un tesoro,..y hoy lo rindo, como un culto…..

 La plaza ,..la estación ,y la catedral,.. .un friso de delicias ,.. 

y el “jolgorio” a la noche por la avenida Gaona,..

Tu sonrisa eterna en primavera,.. .tejados ,.jardines y un tango,..

 Explota mis melancolías,.. azaleas y magnolias,.. 

y el recuerdo de tu encanto…. se desmoronan ,..

en una esquina Mansiones con aire inglés,…

un “biandazo” de alegorías perfectas,...necesarias,..

que se apilan entre ellas,.. como una procesión se enfilan,.. 

y caminan dentro de mi alma… Quizás mañana ,..te vuelva a ver,.. 

.volveré a sentir,…tal vez,.. .esa sutil energía,.. .

-de quién sabe ,….que es ,.. .

y que borra totalmente,. .todas mis angustias… 

Volveré a sentir tus calles,.. remanso de mis verdades mas puras,..

líneas de construcciones “gringas”,.. con tu brava ascendencia criolla… 

Rosales en flor,.. árboles añosos,.. canciones que yo recojo,.. .

en un vals muy vivaz,.. extraviado en una tarde,.. .y  en “seis por ocho”…. 

Club “Italiano”,..carnavales,.. .recuerdos de juventud,.. .

dichas heroicas,.. .y un amor esperándome,.. justo ,..

en “Pinar de Rocha”… Ramos Mejía,..se precia,.. 

por ser coqueta,..alegre,.. .que nadie se atreva a decir,.. .

que tu esencia es efímera,.. o siquiera intente minimizarte,.. 

a la verdad lastimará,.. tanta desidia ,… ,de este barrio ,…

que inspira,… Un paraíso hacia el Oeste,.. con un corazón de niña…

 Daniel H Guasti

Más Información http://www.ramosmejialamatanza.com.ar/tango-ramos-mejia.html
Las 540 hectáreas del Mercado Central guardan un secreto. Se trata de una enorme casona, rodeada de gomeros de más de cien años, que fue testigo de una parte de la historia argentina: es la chacra "Los Tapiales", propiedad de la familia Ramos Mejía desde 1808 hasta 1967.

La chacra, declarada Monumento Histórico Nacional el 21 de mayo de 1942, abrió una sola vez al público. Fue el año pasado, cuando el Mercado cumplió 20 años. Pero a partir de este fin de semana eso cambiará: todos los primeros sábados de cada mes permanecerá abierta de 11 a 17, gratis, para que la gente pueda recorrer sus salas.

El origen de estas tierras se remonta a 1615, cuando el gobernador de Buenos Aires, Hernando Arias de Saavedra, le cedió unas 7.000 hectáreas a Pedro Gutiérrez, conquistador español. Desde su muerte, pasaron varios dueños hasta que Martín José de Altolaguirre se las vendió, incluyendo la casona, a Francisco "Pancho" Ramos Mejía en 1808.

El hacendado, un protector de los indios pampas, se mudó allí junto a su mujer y sus siete hijos. Las paredes de la chacra, hoy en La Matanza, guardan mucha historia. En sus salas acamparon las tropas de Lavalle después de la batalla de "Puente de Márquez". Y hasta fueron el escenario de algunos fragmentos de la película "Camila" de María Luisa Bemberg.

La casa perteneció a los descendientes de Ramos Mejía hasta 1967. Ese año, la ley 17.422 le dio al predio la condición de "tierras de utilidad pública", para destinarlas al Mercado Central. Sus autoridades decidieron contactar a expertos y descendientes de la familia para rescatar parte de la historia de ese predio y conservarlo. Así formaron la Asociación de Amigos de la Chacra "Los Tapiales". "Buscamos información en libros y en recortes ", contó el ingeniero Ricardo Vago, uno de los presidentes del Mercado Central.

La casona, a la que se accede por la autopista Riccheri, se ubica detrás de las oficinas administrativas del Mercado: es imposible verla porque está en una zona más alta y hace falta subir una pendiente.

La casa tuvo varias reformas y por eso es difícil establecer con certeza para qué se usaba cada habitación. La parte más antigua es la torre almena. Allí las paredes son de adobe y las vigas están hechas de troncos de palmeras cortados a mano. A simple vista se ven las irregularidades de los hachazos.

Otra curiosidad: las puertas de una de las entradas a la casa son más bajas de lo normal. Miden un poco más de 1,80 metro para evitar que los indios que visitaban a los Ramos Mejía entraran a caballo.
Más Información

 

http://www.franciscoramosmejia.org.ar/web/Museopordentro.htm

http://edant.clarin.com/diario/2005/06/29/laciudad/h-03801.htm

 

Francisco Hermógenes Ramos Mexía 

María Antonia Segurola Rojas 

 

 

El 20 de noviembre del año 1773 (descubrimientos de 2008 establecen el 11 de diciembre) nace en Buenos Aires, Francisco Hermógenes Ramos Mexía Ross, siendo quien fue hijo de Gregorio Pedro Joseph de Santa Gertrudis Ramos Mexía y de María Cristina Ross, hija de un descendiente escocés. A los diez años de edad recibió una beca para estudiar en el Real Colegio Seminario de la Purísima Concepción de la Virgen (si bien Francisco había llegado al estado clerical, no estaba obligado al sacerdocio). En la universidad de Chuquisaca, termina sus estudios en filosofía, pero no así los de teología. Se casa en La Paz, el 5 de mayo de 1804, con María Antonia Segurola, de 15 años de edad, hija de Ursula de Rojas Ureta y Alquiza, que muere de 21 años de edad al darle vida, y Sebastián Segurola y Olinden, quien fuera gobernador intendente de La Paz a fines de siglo XVIII, y uno de los prin­ci­pa­les re­pre­so­res del mo­vi­mien­to de Túpac Amaru. Fueron sus padrinos Isidora Segurola, hermana de la desposada, y su esposo Jorge Ballivian. Maria Antonia Segurola, aparte de ser joven y huérfana, era una rica heredera apor­tó como dote 150 mil pesos fuertes en dinero y joyas y extensas y valiosas fincas rurales ubicadas en lo que hoy es territorio boliviano.

En 1806, luego del nacimiento y temprana muerte de su primer hijo en La Paz, vendieron sus bienes y se trasladaron a Buenos Aires, haciendo la larga y lenta travesía desde el Alto Perú acompañados por ayudantes y 200 esclavos, y transportando una fortuna en plata y oro amonedado.

El 25 de octubre de 1808 adquirió por 32.000 pesos de plata corriente al Comisario de Guerra y Juez Real Martín José de Altolaguirre una chacra de más de seis mil hectáreas en la zona de La Matanza,  que se extendía desde el río Matanza hasta los montes de tala que llegaban al Palomar de Caseros. Entre sus límites se hallaba todo lo que hoy constituye el ejido urbano de la ciudad de Ramos Mejía

Podría decirse que Francisco Ramos Mejía era un místico. Su educación teológica y filosófica lo llevo a crear una especie de religión que tomaba elementos de varias religiones. La obra que realizaba con los indios bien podría describirse como la de un evangelizador.

Sus opositores políticos comenzaron a temerle por su gran amistad con el Indio. Se lo llego a acusar de que él realizaba bautismos y casamientos en sus chacras. Este echo no pudo ser comprobado. La iglesia, con el padre Castañeda al frente, lo había marcado como peligroso. Sus adversarios también.

Francisco Hermógenes Ramos Mexía falleció en el año 1825 en su estancia Los Tapiales . El mismo día de su muerte, su familia inicio los tramites para poder sepultarlo en el parque de la chacra de Los Tapiales . Pasaron dos días esperando el consentimiento para la inhumación. El cuerpo de Francisco Ramos Mejía continuaba en una de las salas de la chacra. Al tercer día, entraron a la sala ocho indios, tomaron el féretro con el cuerpo de Don Francisco y lo depositaron sobre una carreta. Fuera de la casona, los esperaban varios indios que formando un cortejo, siguieron a la carreta, la cual, cruzo el Río Matanzas, y se perdió en el desierto. Nunca se supo el lugar exacto en el que fue enterrado Don Francisco. Ese secreto murió con los indios.

Más Información http://www.franciscoramosmejia.org.ar/web/FranciscoRamosMejia.htm

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