-   SAN  BLAS de los  SAUCES  

ESCUDO

 

 

HERÁLDICA

Forma: elipse cortado filiera de sable timbrado

Trae en el primer cuartel tapiz de azur celeste una cadena de montañas de púrpura aclarado de plata y en su base arbustos y árboles foliados de sinople.

Trae en el segundo cuartel sobre tapiz de oro dos antebrazos desnudos de carnación movientes de los cantones de los flancos debajo de la divisoria sosteniendo la diestra el báculo y mitra de un obispo de oro y la siniestra en una masa de oro aclarada de gules y sable, con una hogaza de pan de oro en la punta.

Ornamentos: como timbre un sol naciente incaico figurado de oro con once rayos rectos. En orla inferior un lema toponímico de letras capitales romanas de sable. En corona abierta dos ramos de laurel foliados de sinople cruzados por lo bajo y unidos por una cinta terciada en faja de azur celeste y plata en moño simple.

SIMBOLOGÍA

La forma y disposición de ornamentos y la cinta argentina recuerdan al escudo nacional y reafirman su pertenencia a la nación.

La cadena de montañas simboliza las sierras de Velasco con los sauces y bosques de la región. Los brazos  sosteniendo los atributos de San Blas y amasando y la hogaza de pan

su riqueza agrícola y su industria harinera.

El sol incaico recuerda y honra su pasado indígena quechua

Más Información

 

HISTORIA

La región está habitada desde hace unos 10.000 años, por pueblos cazadores y recolectores. Luego evolucionaron comunidades agro-alfareras que cultivaban bajo riego con las aguas de los Ríos Salado o Colorado y de Los Sauces. Eran indios Diaguitas.

La Cultura Aguada o de Los Barreales (550 - 1.000 A.D.) ocupaba el Valle Vicioso. Sus tomas de agua, las Tomas Indias se usan aún hoy, para el riego en la zona de Los Robles.

Los Incas

Los incas invadieron la región hacia 1470 y la incorporaron al imperio incaico. Un ramal del Camino del Inca pasa por Hualco y también sobre la falda del Famatina, por Chilecito.

En 1630 durante las Guerras Calchaquíes los nativos pelearon contra los españoles. Como punto de defensa en las Guerras, en 1633 se estableció un fuerte donde se asentaron familias en la cuenca del Río Colorado o Salado:
El Fuerte de San Blas del Pantano (MHN).

El mismo fue abandonado hacia 1650 una vez pacificados los nativos y sus pobladores se reubicaron en el valle del Río de los Sauces.

Los nativos, diaguitas, fueron encomendados por los españoles y convertidos al cristianismo. Habitaron en pueblos que aún hoy llevan nombres indígenas. Los pueblos formaban parte del curato de San Blas.

La zona agrícola se vinculó luego por el hoy clausurado Ferrocarril Belgrano y luego rutas con el resto del país pero conserva un encanto de aislación y sosiego del pasado.


El Valle Suacemayo para los aborígenes, Valle Vicioso para los españoles y hoy territorio de San Blas de los Sauces a semejanza de Polco que fue el bulevar de paso de las tribus que habitaron los valles del sureste (Los Llanos), como muy bien lo explica don Luis Alberto Corzo en su obra títulada "Polco", sirvió de corredor de paso a las tribus nómadas que se fueron quedando en los valles cordilleranos del noroeste y el "Pucará de Gualco", cumplió una relación social y económica porque fue el faro que orientó y dio abastecimiento de dichos nómadas.
En consecuencia darle un calificativo de simple fortaleza para la defensa, significa restarle importancia a un testimonio donde sus ruinas nos hablan de un trabajo colectivo de gran participación humana. El simboliza el apego a la tierra como sistema de vida y economías estables.

El Pucará de Gualco, por su ubicación en relación a los Valles Andinos puede brindar motivos muy interesantes en bien de las economías regionales de San Blas de los Sauces

En el Departamento San Blas de los Sauces, el turista encontrarà una hilera de pueblos caracterizados por el verde de la regiòn y la mansedumbre de sus pobladores, donde el principal atractivo es el Balneario de Andolucas y El Rincón; y las festividades de San Blas, patrono del lugar (el 3 de febrero de cada año) Tambien existe en la zona un Molino Harinero (en Suriyaco), construido durante el siglo pasado.  

El río de Los Sauces posee balnearios naturales y pequeñas cascadas.En el espejo de agua más gratificante el Dique los Sauces, se practican deportes náuticos y en sus riberas, encontramos bares y clubes.
Para visitar: quebrada de Hualco; quebrada de Suriyaco; Quebrada de Tuyubil; El Viñigiado; etc.

Los productores minifundistas que trabajan en la Granja de Producción y Experimentación “San Blas de los Sauces”, es un proyecto desarrollado por el Gobierno provincial a través de la Secretaría de Agricultura y Recursos Naturales, ya completaron la siembra de cultivos de otoño – invierno

 

  

Más Información

http://www.turismoruta40.com.ar/san-blas-de-los-sauces.html#historia

http://www.turismoruta40.com.ar/san-blas-de-los-sauces.html

Página Web

www.larioja.gov.ar/municipios/mu-sbs/msbs.htm

Localidades

Chupihuasi

San Blas de los Sauces

 Schaqui ¦ Salicas ¦ Los Robles ¦ Las Talas ¦ Cuipán ¦ Alpasinche ¦ Otros Otros pueblos Completan el aglomerado urbano los pueblos de: Chaupihuasi (203 hab.), Suriyaco (181 hab.), Andolucas (142 hab.), Amuschinas (87 hab.) y Tuyuvil (58 hab.).

Alpasinche                 Los Robles                         Culpán

Más Información

http://www.turismoruta40.com.ar/san-blas-de-los-sauces.html

Las Ruinas de Hualco

 

 

 

El "Pucará de Gualco" que está en el faldeo oeste de la sierra meridional del Velasco, a la altura del distrito Schaqui y el Balneario de Andolucas, los bordes de la quebrada del mismo nombre que lo rodean son de difícil acceso, desde allí se dominan todas las salidas del Valle Vicioso. Nótese que la sierra del Velasco que separa los departamentos: San Blas de los Sauces y Famatina, en su extremo norte termina algunos kilómetros más al sur que el frente oeste del Pucará lo que le permite a la zona de Gualco recibir las brisas suaves cordilleranas por no tener ninguna cortina de montaña que lo impida, prueba de ello, las bellezas de la flora en Andolucas y lugares aledaños. Si a lo dicho agregamos la presencia de caminos en la montaña que apuntan en direcciones norte y sur, puntos indicativos de los Caminos del Inca: El Andino y el Trasandino lo que coincide con opiniones de algunos investigadores que consideran probable que la producción minera más valiosa, los quechuas, la transportaban vía Pacífico para evitar robos, nos da la idea hipotética de que nuestro pucará estaba conectado con el Camino del Inca Transandino que se extiende de sur a norte en territorio de la hermana República de Chile.

En el lugar hay un Centro de Interpretación del Sitio Arqueológico. Se ubica sobre un ramal del .

El lugar, Hualco (o Gualco), se halla sobre la ladera oeste de la Sierra de Velasco y comanda una excelente vista del Valle Vicioso y las tierras que la circundan.

El entorno con cactus (cardones) y cerros junto con el Río de Hualco le dan un marco bellísimo.

Conserva restos de residencias hechas en pirca, cerámica de la Cultura Aguada (550 - 1.000 A.D.). Era un lugar defensivo para los pobladores del valle

El sitio se ubica en el departamento San Blas de los Sauces, a 200 kilómetros de la ciudad capital, y forma parte de lo que fue el Camino del Inca, donde numerosos centros administrativos conformaban la organización del Estado.

Uno de esos centros se encontraba en Hualco, donde hoy dan testimonio restos de viviendas de piedra, vasijas y urnas de la cultura Aguada que vivió en la zona entre los años 700 y 1000 D.C.

Los aborígenes, recolectores y productores, utilizaron el Pucará que emplazaron en la zona como un sitio defensivo que evidencia la gran adaptación al medio.

El Centro de Interpretación contó con el apoyo técnico de Consejo Federal de Inversiones (CFI), y fue desarrollado y construido con el objetivo de transmitir la importancia de la herencia aborigen y la trascendencia de su legado en la identidad riojana, a partir de la difusión y el respeto por el pasado y su historia.

El lugar cuenta con una superficie de 84 metros cuadrados cubiertos y 15 metros cuadrados semicubiertos y cuenta con una sala de interpretación donde se brinda información histórica, geográfica y mitológica.

Además, se exhiben piezas arqueológicas encontradas en el sitio con una muestra compuesta por vitrinas, paneles y móviles de gráfica completas, salón de exposición de los productos artesanales y un sector de atención al turista.

El Centro se construyó sobre cimientos de piedra del lugar, muros de adobe y techos de madera manteniendo la arquitectura de los antepasados.
“En el Centro Interpretativo se puede observar una síntesis de lo que el turista va a apreciar luego en el recorrido por las ruinas”, explicó Flavio Yapura, artesano, poeta y guía del lugar.

“Es una concentración de información donde a la gente que llega se le anticipa lo que va a encontrar arriba”, añadió.

El recorrido es totalmente gratuito y comienza con una explicación a cargo del guía del lugar. Luego, el turista es conducido por un camino que asciende donde el silencio acompaña la historia de los restos de paredes de piedra, sobre la aridez de un suelo donde aún pueden encontrarse puntas de flecha y restos de vasijas de arcilla, entre cactus y cardones.

El calor y la altura no amedrentan a los visitantes que se muestran entusiasmados al descubrir en un lugar hasta ahora poco difundido, la historia de esta comunidad precolombina, y los elementos que utilizaban.

La subida a la quebrada está marcada por carteles con la historia de cada posta donde se explica la vida de los aborígenes y como se supone que construyeron viviendas, corrales y hasta un sistema de desagües que sorprende a los urbanistas o ingenieros de la modernidad.

Para llegar al lugar hay que tomar la ruta 40, casi hasta tocar el límite con Catamarca. Son 200 kilómetros desde la capital y 120 desde Chilecito, la ciudad riojana que se caracteriza por los caminos de viñedos y las plantaciones de nogales y olivos.
 

Fuente: www.telam.com.ar

Más Información

http://zonasafari.tv/1809/la-rioja-las-ruinas-de-hualco-un-lugar-lleno-de-historia-aborigen/

El Clima

   

VOLVER