VINCHINAS   

ESCUDO

HERÁLDICA

Forma: cuadrilongo borde inferior redondeado apuntado borde superior simétrico cóncavo cuartelado en cruz estrecha de sable  filiera de lo mismo timbrado.

Trae en el primer cuartel sobre tapiz superior de azur aclarado de plata una cadena de montañas de su color con los picos nevados de plata a sus pies tapiz de gules una laguna  de azur.

Trae en el segundo cuartel muebles superiores  semejantes a los del primer cuartel y sobre el tapiz inferior a la diestra  un hito fronterizo  de sable y a la siniestra un surco de su color en dos tonos.

Trae en el tercer cuartel sobre tapiz de plata un racimo de vid de  púrpura foliada de sinople, tres espigas de trigo de oro entrecruzadas, una mazorca de gules foliada de sinople y un río caudal de azur celeste.

Trae en el cuarto cuartel sobre tapiz de plata una letra V mayúscula de gules aclarada de sable. En la punta de estos dos cuarteles un lema toponímico de letras capitales romanas de sable.

Ornamentos: como timbre un sol naciente de oro con once rayos trapezoidales forro de sable formando un semicírculo. En corona abierta dos ramos de laurel foliados de sinople en once pares tallo de su color y cruzados por lo bajo unidos por una cinta terciada en faja de azur celeste y plata en moño simple

SIMBOLOGÍA

Los dos cuarteles superiores del escudo representan su paisaje geográfico las sierras de Velasco con sus picos nevados, la Laguna Brava, el mangrullo en recuerdo de los ataques indígenas y el surco abierto en la tierra rojiza.

Los logros de los viñedos y cosechas de cereales gracias al riego simbolizados por las espigas la mazorca y las uvas con el curso de agua están representados en la división inferior izquierda. Una gran letra V  con dibujos geométricos en color negro representando  los petroglifos  de las inmediaciones, ocupa la última división

   

HISTORIA

La cabecera del más occidental valle riojano es Villa Unión, un pueblo agradable, que tiene como atractivos algunos viñedos y bodegas y cuenta con hotelería y gastronomía sencilla. En los alrededores, con guías locales, pueden verse la Piedra Movediza de la Quebrada Peñas Negras, y los petroglifos  del  Cañón  de  Anchumbil. Villa Castelli con algunas
casas sobre la calle principal, ofrece también alojamiento y gastronomía
simples. Desde allí, con guías del lugar, se puede llegar a la ruinas indígenas del cerro Toro. Prosiguiendo valle arriba se encuentra la
Villa  San  José  de  Vinchina, donde se puede visitar el museo local. El mayor atractivo del lugar está en las afueras del pueblo y es la estrella Diaguita en Vinchina
oratorio indígena, construido en forma de estrella de once puntas, sobre  unos 28 metros de diámetro, por los pobladores pre-hispánicos de Vinchina en pedernales ò rocas que sobresalen por su color rojizo negro y blanco y es un curioso terraplén de 30 m de diámetro con una estrella de 10 puntas hecha con piedras de colores, que se atribuye a la cultura La Aguada. En las inmediaciones de esta estrella hay otras tres, no muy bien conservadas. Paisajes únicos y reservorios naturales de flora y fauna tales como la Laguna Brava y  el Parque Nacional Talampaya, como así tambien la Quebrada de Troya (imponente camino de cornisa, de unos 3 km. de extensión aproximadamente, en los que la evolución geológica dejara sierras profundamente fracturadas, con cortes longitudinales donde es posible apreciar los diferentes estratos y sobre los que aún actúan los vientos cordilleranos y el agua de deshielo del Río Vinchina) y  al Cerro Toro en Villa Castelli, hacen de esta zona un lugar paradisíaco, donde es posible incursionar en el Turismo de Aventura, de montaña o de precordillera. También pueden visitarse un sinnumero de vestigios del pasado, tal es el caso del Primer Molino Harinero y el Establecimiento de fundiciòn de oro riojano en Vinchina. El encanto pueblerino se ve reflejado en localidades tales como Jagué:  Ultimo poblado antes de llegar a la Cordillera y tomar los pasos hacia Chile.(por el futuro Paso Internacional de Pircas Negras). Levantado sobre el mismo lecho del río Jagué, por lo que es posible apreciar sus viviendas construidas a unos 3 metros de altura sobre el nivel de la calle principal. Sus habitantes hacen gala de la profunda fé religiosa introducida por la colonización española, participando en festividades y actos religiosos como las de La Virgen de Andacollo,  una de las fiestas más caras al sentir de la población de la zona y cuya imàgen guardada celosamente por decadas en manos de uno de los personajes del lugar, Don Juan Miranda, quien la introdujera en territorio argentino a lomo de mula desde la vecina República de Chile.Los viñedos y emprendimientos en frutales , nogales y horticultura de la zona completan el panorama de la zona, aportando verde y belleza al valle a la par que demuestran sus posibilidades productivas.    
Los aventureros pueden seguir el camino hacia Jagüé por la Quebrada de la Troya, cuyos llamativos colores rojizos pertenecen a sedimentos del
mismo período Triásico similares a los de Talampaya e Ischigualasto. En
Jagüé (que consta de un Jagüé Alto y un Jagüé Bajo) se encuentra el
Santuario de la Virgen de Andacollo construido por una sola persona a lo largo de medio siglo, el minero chileno Juan Miranda. La fiesta patronal es
el 26 de diciembre. Desde allí, en doble tracción o a caballo, se puede
llegar hasta la remota Laguna Brava, a 4.200 m de altura, donde habitan
flamencos y vicuñas
Más Informacion

http://www.intertournet.com.ar/larioja/los_circuitos_del_turismo.htm

Página Web

http://www.larioja.gov.ar/municipios/mu-vin/mvin.htm

   
   
   
   

Localidades

Jagüé - La Banda - La Ciénaga - Vinchina  

VOLVER