LAS HERAS   

ESCUDO

 

 

 

 

LOGO MUNICIPAL

 

HERÁLDICA

Forma: cuadrilongo alargado vertical, con el borde superior convexo y el inferior ondulado simétrico, cortado, filiera de sable.

Trae en el primer cuartel un área superior de azur celeste con una nube de su color y desde el flanco diestro descendiendo en altura hacia el siniestro una zona de su color, gules y sobre el ceñidor una serie de mesetas de su color.

Trae en el segundo cuartel de mayor tamaño sobre tapiz de plata una punta de flecha de su color y sable, una torre de petróleo de sable, un guanaco pasante de su color orientado a la siniestra y una oveja pasante de plata disminuída de sable orientada a la diestra del blasón.

En la franja de la punta una cinta plegada en los extremos cortados en ángulos terciada en franjas de azur celeste, plata y azur celeste  cargada con un lema toponímico de letras capitales romanas de sable y debajo otro lema toponímico en letras más pequeñas de sable. 

 

SIMBOLOGÍA

  El cuartel superior  muestra límpido cielo azul celeste, destacándose una nube blanca transparente connotando el venteo del gas en la zona, una de las riquezas de nuestra tierra.
Los colores de fondo donde predomina el amarillo y el rojo representan el amanecer patagónico; marrón, negro y blanco corresponden al suelo, la meseta.
Los íconos que conforman el escudo expresan el espíritu que anima a los pobladores de una tierra pródiga de los factores que harán el futuro de la región.
Sobre un fondo de cielo patagónico, barrido casi permanentemente por el viento austral, una punta de flecha representa la noble raza que, desde hace diez mil años habita la región y, junto a ella connotando la evolución temporal social y cultural del hombre de la zona. Una torre de petróleo pone de relieve la producción del oro negro.
Finalmente, el hijo más antiguo de estas tierras, el guanaco indomable y altivo, a la oveja, puntal insustituible de la supervivencia del hombre del sur.
El nombre de la localidad y su provincia sobre una cinta celeste y blanca que habla de la integración nacional.

LOGO MUNICIPAL

Una locomotora en color rojo delineada con negro y  un campanario y dos casas  de color amarillo y techos a dos aguas de marrón simbolizan el progreso a partir del ferrocarril que fué "punta de rieles"

HISTORIA del ESCUDO

Mediante un concurso derivado de un decreto municipal, el señor Saúl O. Melian de Los Antiguos, resultó el ganador de la creación del blasón local, que con fecha 31 de Octubre de 1978 se establecería como el escudo representante de la municipalidad de Las Heras 

Más Información http://www.lasherassantacruz.com.ar/p/simbolos-patrios.html
 

Otra versión en  http://apapsc.com.ar/filiales.shtml

   
Bandera

Lo que la enseña local representa en las palabras de su creador:
Raúl Leuquén.” LA BANDERA SIMBOLIZA LA ESPERANZA Y UN HOMENAJE POR BRINDARNOS UN LUGAR PARA SER Y ESTAR”.

 

Ø Se encuentra sobre un fondo celeste y blanco formado de la bandera nacional, dividido en dos campos. 

Ø Sobre el fondo celeste también sobresalen el sol de nuestra bandera nacional. 

Ø En el centro, el círculo, que simboliza la MAPU (tierra) con los cuatro puntos cardinales, dentro se encuentran el GUANACO y la OVEJA , emblemático de nuestro escudo local, los que se encuentran sobre una base plateada y negra que simbolizan la minería, un BALANCÍN de petróleo y una torre EÓLICA, que simbolizan la energía del FUTURO. 

Ø Sobre los rayos del sol, un fondo rojo anaranjado que simbolizan el VIENTO para los TEHUELCHES. 

Ø En la parte inferior como simbolizando laureles, están las vías del FERROCARRIL que fue puntapié inicial de COLONIA LAS HERAS. 

Ø Sobre la parte inferior dos guardas MAPUCHES- TEHUELCHES unidas como símbolo de respeto a los originarios de esta tierra de los cuáles hay mucho descendientes . Dos dibujos representativos del ñandú (choique) y de un matuasto o lagartija. 

Ø Las guardas de fondo negro, simbolizan el OSCHEN AIKE (lugar donde hay PETRÓLEO) fuente de nuestro crecimiento económico actual.

 

Bandera

En instalaciones del salón de Usos múltiples Cultural de Las Heras, y en el marco de la presentación oficial de la bandera de esa localidad, el Cuerpo de Legislados local se hizo presente en este evento de importancia para la comuna, y en el cual se encontraban presentes el titular del Cuerpo Legislativo Claudio Daniel González quien estuvo acompañado por sus pares Norma Riquelme, Irma Gómez, Emiliano Suarez e Irma Gómez, quienes junto al representante del Poder Ejecutivo Teodoro Camino, al Diputado por el Pueblo Juan Hamer, Directivos de los distintos establecimientos educativos local y público en general , formaron parte de la historia viviente de Las Heras.
Cabe destacar que este sueño hecho realidad, se realizó a través de una preselección de trabajos de diseño y fundamentación presentados por los distintos participantes, resultando electa la obra que llevaba inscripto el seudónimo “ Markama” de Hector Raúl Leuquén, referente cultural de Las Heras y autor de los Premios Punta de Flecha, que premian al saber y la cultura.
A través del trabajo legislativo, y durante el ejercicio 2009 se creo la Ordenanza 1082/09 que estableció este emblema identificatorio para la comuna, en el cuál se estableció que a partir de promulgada la presente se instaure como emblema de la localidad, la cual identificará a la ciudad en todos los órdenes y niveles.

Coelgios
El acto que reunió a una gran cantidad de público, contó con los directivos de los distintos establecimientos educativos quienes recibieron el nuevo emblema de la comuna de manos del Intendente Teodoro Camino, Ediles y junto al referente cultural Raúl Leuquén.
Leuquén aseguró que “este es un símbolo de esperanza, que nos brinda un lugar para ser y estar ya que todos somos parte de esta historia, a nuestros antepasados mi total respeto”, señaló en un clima ameno y emotivo.
En un claro homenaje a la comunidad de Las Heras, y con la presencia de las banderas de los distintos establecimientos educativos y de la colectividad Paraguaya, se izaron las banderas de nuestra insignia nacional, de Santa Cruz y por primera vez, el emblema que representa a partir de este momento a Las Heras, localidad que es testigo de la historia y pieza fundamental de ella.
Una vez finalizado el acto, y ya en instalaciones del recinto legislativo se enarboló con orgullo la bandera de Las Heras , la que formaría parte de nuestros símbolos que nos identifican.
Según el Presidente del Cuerpo Legislativo Claudio Gonzalez, el cuál se notó muy emotivo sostuvo que “una identificación es crucial para los pueblos, por eso felicitamos a Raúl Leuquén quien se caracteriza día a día por el acervo cultural”, dijo. Además sostuvo que “nuestra localidad carecía de una insignia que nos caracterice, no es mera coincidencia que el jurado haya definido por unanimidad de criterios la creación del seudónimo Markama. Esta bandera, simboliza ante todo el anhelo del mañana”.
  http://www.prensasc.com.ar/2010/05/20/ganlaobramarkama.html
   
HISTORIA 

El pueblo de Las Heras surgió gracias a la construcción del ferrocarril que provocó la ocupación de los campos antes desiertos. Las Heras nació como “Punta Rieles” que comenzó a levantarse en forma paralela a las vías del tren, hecho que motiva el delineamiento que posee la localidad actualmente. La localidad tuvo varias denominaciones “Rastro de Avestruz”, “Punta Rieles”, “Parada 283”, “Las Heras”, “Colonia Gral. Las Heras”, y finalmente mediante decreto de la Nación firmado por el entonces presidente de la Nación Irigoyen, con fecha 11 de julio de 1921, se crea el pueblo con el nombre de Las Heras.

La Colonia Pastoril Las Heras fue creada por el Ministerio de Agricultura el 7 de Setiembre de 1908, fecha en la que se otorgaron las tierras fiscales de las cinco colonias a una sociedad Germano-Argentina de colonización. En el mismo decreto publicado en el Boletín Oficial, se reservaron los solares destinados a la creación del pueblo. Pero la colonización fracasó y las tierras fueron arrendadas durante muchos años por el gobierno hasta que, durante la presidencia del Gral. Perón, los colonos obtuvieron los títulos de propiedad.

La Ley Orgánica de los Territorios, establecía que debían crearse colonias para la adjudicación de las tierras fiscales, teniendo en cuenta la enorme extensión de algunos departamentos en los Territorios Nacionales y las dificultades en las comunicaciones, se concedió al comisario de policía, diversas atribuciones para garantizar el buen desempeño de la instalación de los colonos.

En la medida que aumentase su población a más de 500 habitantes tendrían derecho a formar una Comisión de Fomento designada por el Gobernador del territorio. Situación que se hizo efectiva el 11 de Julio de 1921.

Por decreto 21.996 expediente 6786/50, del 13 de Octubre de 1950 Letra G y como consecuencia de las gestiones realizadas por las autoridades de la comuna, la Comisión de Fomento fue elevada al rango de Municipalidad, ya que reunía los requisitos fundamentales para ser declarada así es decir tener más de 1.000 habitantes (en 1947 había 2.144 personas) poseía, sus propias fuentes rentables, éstas provenían de la explotación del ferrocarril, que trasladaba la gran cantidad de lana proveniente de las estancias y sus alrededores y el mineral que venía de la zona de Chile Chico, trasladado todo desde los puntos de producción, con transportistas locales, hacia Puerto Deseado

 1927 el pueblo contaba con numerosas oficinas públicas y casas de comercio entre ellas la Sociedad Anónima Importadora de la Patagonia. La década del 30 fue de grandes realizaciones, se creo el Club Deportivo Las Heras, el 16 de nov. De 1936 se creo la Oficina de Correo y Ahorro Postal y comenzó a construirse la Escuela Nacional N° 3, Sala de Primeros Auxilios y la Sociedad Rural.

Por la importancia alcanzada en su momento han sido las economías que han colocado a Las Heras en el lugar que ocupa en un primer período, será la ganadería con sus derivados seguida por la actividad petrolera, que se inicia en el año 1932.

En 1950 se inaugura el edificio municipal y el primer intendente electo fue Emilio Fuentes.
En las décadas siguientes en la localidad se extendió la red de gas domiciliaria, se construyeron barrios. Actualmente Las Heras cuenta con aproximadamente 15.000 habitantes, y su economía se basa casi exclusivamente de la actividad petrolera, que genera la empresa Repsol Y.P.F., y la numerosas empresas contratistas y sub contratistas que entorno a ella trabajan.
 

Hoy el pueblo mira hacia el futuro con esperanzas, convencido que con trabajo y sacrificio, aún nuestro suelo tiene mucho para prodigar

 

 

 

 

Más Información http://www.historiadelasheras.com.ar/colonia.htm
ABORÍGENES

Sin ninguna duda, los primeros en habitar los parajes de las cercanías de Las Heras, fueron los originarios de la tierra, muchos de ellos llegaron a estos dominios luego de ser desplazados de sus territorios de origen, por las campañas de conquista del desierto o por el hombre blanco, en su afán de conseguir nuevas tierras para colonizar.

Los originarios de costumbres nómades, se trasladaban por el interior del territorio buscando lugares más resguardados para pasar el invierno, en ellos podrían en-contrar las manadas de animales que constituirían parte de su alimentación y abrigo, ellos eran principalmente guanacos, liebres, zorros y avestruces o choiques para darles caza, perseguían a los animales hasta cansarlos, ello los obligaba a desplazarse constantemente y mudar sus tolderías.

Practicaban el secado y salado de la carne para conservarla y con los cueros de los animales, confeccionaban su vestimenta, mantas, quillangos y también los toldos en que vivían. Se agrupaban por familias, y eran conocidos con el nombre del paraje en el que vivían o con el nombre del jefe al cual respondían.

En su constante deambular, eran conocedores de las aguadas, de las distintas rutas y pasos por donde vadear los ríos, para poder llegar hasta donde estaban los blancos, con sus boliches y ranchos. Asimismo acompañaron a numerosos explora-dores que realizaron diversos estudios en la zona.

Ellos recolectaban sus alimentos, y con el fruto de sus cacerías, se acercaban a los lugares habitados, para comercializar con los blancos, toda clase de plumas y cueros, porque también, ya había lugares donde se comenzaba a instalar el hombre blanco. Las relaciones se mantenían en total cordialidad.

En las cercanías de Las Heras, aunque cueste creerlo, había vacunos salvajes y los pastizales llegaban a la verija de los caballos, como se producían nevadas muy copiosas, la humedad en el campo se conservaba durante mayor tiempo, también existían mayor cantidad de aguadas. Un paisaje muy distinto al que encontramos actualmente.

Lamentablemente, poco se ha divulgado sobre sus orígenes o sus culturas. Como pasa en otros sitios de nuestra república, simplemente se les fue sacando la tierra que por derecho propio les pertenecía.

Es así que encontramos entre los originarios, a componentes de tribus, tehuelches y araucanas, algunos manzaneros y aborígenes chilenos.

La Casa de la Cultura de la Provincia de Santa Cruz en el año 1990 informaba que había un total de 130 indígenas en la provincia, en siete reservas: Kamasu Aike (tehuelche), Vega Piaga, Yatel, Accay Materat, Karper Kaike, Paisman Vera (mapuches) y Reserva las Heras en los lotes 21 fracción de las leguas a y b y lote 22 fracción de las leguas a–b–d y fracción de la legua c, de la familia Limonao, de origen mapuche.

En el año 1927 le fue adjudicado un lote de 2.500 ha., en propiedad a un indígena llamado José Limonao. La colonia, en la que habitaban sus descendientes, fue levantada en el año 1969, por abandono de sus pobladores. Vendiéndose una parte de la misma, al Sr. Cecilio Paz.

En el informe elevado al Senado de la Nación, correspondiente al año 1993, se informaron sólo dos reservas.

La Comunidad Villa Picardo, es una reserva, integrada por descendientes de araucanos localizada al Sur del río Deseado, a 60 Km. de la localidad de Las Heras, Departamento Deseado, en la Provincia de Santa Cruz. Poseen 12.500 hectáreas, cedidas primero en posesión provisoria por disposición del 23 de septiembre de 1940 y luego otorgadas con permiso de ocupación según el acuerdo Nº 125, expediente Nº 480.158/1985. Actualmente existen aproximadamente 12 personas, dedicadas a la cría de yeguarizos y cabras.

En 1997 se conoció a nivel nacional un conflicto por tenencia de tierras en la Reserva Las Heras que funcionó como centro de las agrupaciones trashumantes que se desplazaban desde la cordillera hacia el Atlántico, bordeando el río Deseado, obligados a asentarse en el área, ante las persecuciones del Ejército.

Por sentencia judicial de 1998, se ha reconocido la existencia de la Comunidad Paisman Vera. En 1995 el Lonko Paisman Vera, fue investido por jefes Tehuelches y Mapuches como heredero de derechos, ante autoridades nacionales, provinciales y locales. Se dice que esta reserva llamada también Toldería Vera o Colonia San Rubén a escasos kilómetros del destacamento Las Marías, fue adjudicada en 1907, a los integrantes de la familia Vera.

En la actualidad, el área se presume con potencialidad minera para la posible explotación de oro y uranio. De ahí, el interés en estas tierras en particular. Los dueños de la estancia vecina, El Valle, reivindican la titularidad de las tierras en un conflicto que ha enfrentado a distintos organismos provinciales y ha llegado hasta la oficina de Desarrollo Social de la Nación. Hay sentencia penal que rechaza el cargo de usurpación contra la comunidad y confirma los derechos de posesión de la misma.

La reserva de Antonio Copolque se hallaba ubicada en la Colonia Leandro N. Alem, originariamente fueron unas 10.000 hectáreas entregadas provisoriamente en el año 1926, luego apenas conservaban tres leguas que ya no están en su poder.

Otro grupo importante lo conformaba la familia Chapalala (tehuelches en la zona desde el año 1900), Margarita Chapalala, fue la última descendiente tehuelche, que vivió en nuestra zona.

Otras familias identificadas en la zona fueron: José Luis Millaqueo, también Anacleto Reimar, (en la reserva Villa Picardo), Miguel Quintoman, (en Paraje El Pluma), Ramón Paz; Cecilio, Wenceslao y Honorio Ferreira; Felipe, Pedro y Juan Paylafán e Ignacio Nahuel (en la zona de Piedra Clavada), José Antequeo, en la zona de Colonia Pellegrini, Luis Gualquil o Hualquil, Segundo Morfinqueo y Hermenegildo, Juan D Pacheco en paraje César Kaike, Huentelaf y Curinan en zona de Las Heras y otros.

Los blancos al colonizar las tierras, los fueron reduciendo a espacios cada vez más pequeños, hasta agruparlos en algunas reservas. Estas casi siempre ubicadas en las peores tierras.

Hubo muchos abusos sobre los indígenas, porque éstos además de ser analfabetos a nuestras costumbres, desconocían los trámites, que debían hacer para obtener los títulos de sus tierras, y como ellos eran cazadores por naturaleza, poco entendían sobre el manejo de la hacienda. Y el límite de los alambrados…

Los blancos tampoco cumplieron sus promesas, se aprovecharon de ellos, favoreciendo el contagio de enfermedades y vicios.

Lamentablemente han ido perdiendo su propia cultura, su lengua y sus tradiciones.

Más Información http://www.historiadelasheras.com.ar/aborigenes.htm

Gral. Juan Gualberto Gregorio de Las Heras

Juan Gualberto Gregorio de Las Heras (Buenos Aires, Virreinato del Río de la Plata; 11 de julio de 1780 - Santiago de Chile; 6 de febrero de 1866), militar argentino, integró el Ejército Libertador de Chile y Perú y fue gobernador de la Provincia de Buenos Aires. Más tarde dirigió grupos opositores al gobernador Juan Manuel de Rosas en su exilio en Chile.

El apellido original de su familia era Gregorio de Las Heras, pero más tarde le quedó su segundo apellido como único. Fue comerciante en su juventud, y luchó contra las Invasiones inglesas en la Compañía del Comercio, pasando luego como sargento al Escuadrón de Húsares de Pueyrredón.

Al estallar la Revolución de Mayo se encontraba en Córdoba, donde se incorporó al Batallón de Patricios de Córdoba de 400 hombres. El 24 de octubre de 1810 obtuvo el despacho de sargento mayor del cuerpo. El 27 de octubre de 1812 fue nombrado comandante de la guarnición de Córdoba. Parte de ese batallón fue enviado en 1813 a Chile integrando el Batallón de Auxiliares Argentinos, bajo el mando del coronel Santiago Carreras y luego de Marcos Balcarce; Las Heras era su segundo jefe y ocupó el mando al ser Balcarce nombrado gobernador intendente de Cuyo. Participó en el Sitio de Chillán, donde venció en la Batalla de Cucha Cucha en febrero de 1814, y al mes siguiente en la Batalla de Membrillar, a órdenes del general Juan Mackenna. Luchó en otras batallas menores y fue ascendido a teniente coronel.

Se vio envuelto en las disensiones internas entre los partidos chilenos, lo que hizo que regresara a Mendoza; pero el nuevo gobernador de Cuyo, José de San Martín, lo convenció de regresar. Llegó justo después del desastre de Rancagua, en octubre de 1814, a tiempo para proteger la retirada de las fuerzas que se pudieron salvar. Entre ellos iban los generales Bernardo O’Higgins y José Miguel Carrera.

La campaña de San Martín a Chile

San Martín se puso a organizar el Ejército de los Andes y encargó al coronel Las Heras la formación de un cuerpo de infantería. Justo antes de comenzar el cruce de los Andes fue ascendido a brigadier, y comandó la columna más importante, que cruzó por el paso de Uspallata, en el norte de Mendoza, mientras San Martín cruzaba por el sur de San Juan. Cuando la columna que comandaba el brigadier Las Heras partió desde el campamento de El Plumerillo la gente salía a la calle a ofrecer mantas y ponchos para que se abrigaran los soldados. Su segundo jefe, Enrique Martínez y su lugarteniente José Antonio Alemparte Vial, ganaron algunas pequeñas batallas, como las de Picheuta, Achupallas y Guardia Vieja, y juntos ocuparon la ciudad de Santa Rosa de Los Andes, actualmente Los Andes.

El 12 de febrero de 1817, su participación en la batalla de Chacabuco fue esencial para asegurar la victoria. Dirigió la primera campaña al sur de Chile, venciendo al general José Ordóñez en Curapaligüe y Gavilán, al norte de Concepción. Después quedó bajo el mando de O’Higgins, que organizó el asalto de la fortaleza de Talcahuano en diciembre. Pero desoyó las ideas de Las Heras y siguió las del general Miguel Brayer — general de los ejércitos de Napoleón Bonaparte — y, a pesar del heroísmo de Las Heras, que perdió la mitad de sus hombres, el asalto fue un desastre.

Poco después llegaban refuerzos del Perú para los realistas, de modo que San Martín ordenó el repliegue y se puso al mando del ejército. Una imprudencia costó la derrota en la Sorpresa de Cancha Rayada, donde la decisión de Las Heras salvó la mitad del ejército. Con esos hombres y algunos más, y sólo dos semanas más tarde, San Martín obtuvo la definitiva victoria en la batalla de Maipú, donde Las Heras completó la victoria derrotando al general Ordóñez.

Permaneció en Santiago, donde en marzo de 1820 se casó con María del Carmen Larraín, una joven de la aristocracia santiaguina.

Colaboró con San Martín en la formación de la Expedición Libertadora del Perú como jefe del estado mayor. Cuando la expedición desembarcó en la bahía de Paracas, en septiembre de 1820, Las Heras fue el encargado de tomar la cercana villa de Pisco, primera base del ejército en Perú. Desde el campamento Huaura hizo varias cortas expediciones hacia los alrededores de Lima. Tras la caída de la capital virreinal en manos de los patriotas, dirigió el sitio del puerto y fortaleza del Callao, que le costó cuarenta días capturar.

Ocupó la comandancia en jefe del ejército peruano y fue ascendido al grado de mariscal, pero se enfrentó con San Martín por la inactividad del ejército, la inclinación aristocrática del gobierno peruano y las intrigas del ministro Bernardo de Monteagudo. Regresó a Chile, pero fue muy mal recibido por O’Higgins, de modo que volvió a Buenos Aires.

Gobernación en Buenos Aires

El ministro Bernardino Rivadavia lo envió en misión diplomática al Alto Perú, a negociar con los últimos realistas, pero fracasó por la intransigencia de éstos. Estaba en viaje de regreso, cuando fue elegido gobernador de la provincia de Buenos Aires, cargo que asumió en mayo de 1824. Continuó el impulso progresista de su antecesor Martín Rodríguez, y firmó un tratado con Inglaterra, que incluía el reconocimiento de la independencia argentina.

En un principio se opuso a la guerra con el Imperio del Brasil, que aún ocupaba la Banda Oriental. Sin embargo, poco después de inaugurar el Congreso de 1824, recibió la noticia de la victoria de los Treinta y Tres Orientales y debió declarar la guerra. Pero su ministro de Hacienda, Manuel José García, le negó sistemáticamente fondos, por lo que no hubo avances por más de un año.

La guerra obligó al Congreso a nacionalizar el gobierno porteño, y en febrero de 1826 asumió Rivadavia como presidente. Éste nacionalizó casi toda la provincia de Buenos Aires, y Las Heras renunció a un cargo que ya no significaba nada.

Regresó a Chile, donde ejerció como jefe de estado mayor e inspector general del ejército hasta 1830. Si bien no era un exiliado, se rodeó de todo tipo de exiliados argentinos en Chile; entre ellos resultaban cada vez más numerosos los enemigos de Facundo Quiroga y Juan Manuel de Rosas, que gradualmente asumió el gobierno general de la Argentina y expulsó a todos los opositores. Consiguió la protección del gobierno chileno de esos exiliados, entre ellos los futuros presidentes Bartolomé Mitre y Domingo Faustino Sarmiento, y presidió la comisión argentina de emigrados. En realidad, sólo aportaba su casa para las reuniones.

Tras la caída de Rosas en 1852, ocupó algunos cargos honorarios en el ejército chileno; era comandante general de armas en 1865, cuando pasó a retiro definitivo.

Sus cenizas se encuentran en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires junto al Mausoleo del general José de San Martín.

Más Información http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Gregorio_de_Las_Heras

Fondo Musical

Aire Criollo

 Página web

http://www.lasheras-patagonia.com.ar/

Filatelia

Video http://youtu.be/YMK34WOzt9w
El Clima
 

 

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